Los 10 mitos sobre vender parafarmacia a través del Quick Commerce

Los 10 mitos sobre vender parafarmacia a través del Quick Commerce

El entorno digital cada vez avanza más rápido y, con él, se generan ciertas dudas para las farmacias comunitarias. Estas dudas son completamente normales, ya que muchas veces este entorno se percibe como un terreno complejo. Sin embargo. la realidad actual muestra un escenario muy distinto. La digitalización se ha convertido en una herramienta del presente que permite fortalecer y potenciar el sector farmacéutico: la proximidad, la confianza y el consejo profesional. Una de las vías que más interés y preguntas genera es el Quick Commerce. Por eso, a continuación lo analizaremos a fondo, contestando a las preguntas más comunes, separando los mitos de las realidades y basándonos en datos reales del mercado.

¿Qué es el Quick Commerce?

El quick commerce, es un modelo de comercio electrónico que apuesta por reducir al máximo los tiempos de espera del consumidor. Su objetivo es entregar los pedidos en el menor tiempo posible, un aspecto que el consumidor actual valora cada vez más. 

Este modelo surge como respuesta a este consumidor digital que cada vez está más habituado a la inmediatez y a la compra a través del teléfono móvil. No es una tendencia pasajera: los datos del mercado reflejan que estos aspectos son determinantes para los usuarios. El quick commerce, por lo tanto, se traslada también para el sector farmacéutico con la venta online de parafarmacia, dando respuesta a necesidades de consumo cotidianas y urgentes de los usuarios desde los establecimientos farmacéuticos de mayor proximidad.

¿Se puede vender por quick commerce desde la farmacia? 

La respuesta es que , pero con algunos aspectos a tener en cuenta. Las principales plataformas de quick commerce como Glovo, Uber Eats o Just Eat operan también en el sector de la parafarmacia apoyándose en la colaboración con las farmacias locales. 

Los pedidos siempre se preparan y se dispensan desde la farmacia física más cercana al domicilio del usuario. Esto significa que el producto no sale de un almacén, sino del propio stock de la farmacia. Es decir, ofrece mucha más seguridad y confianza para ambas partes, tanto para el usuario como el farmacéutico, sabiendo que el producto se conserva en las mejores condiciones y va a salir siempre desde una farmacia. 

Al integrar este canal, la farmacia no pierde su identidad, sino que al contrario, utiliza la tecnología como una extensión natural de su propio mostrador para captar a un cliente digital que, de otro modo, compraría fuera del canal farmacéutico. 

Además, al dispensar estos pedidos a través del canal online se contribuye a la sostenibilidad medioambiental, convirtiendo a la oficina de farmacia en un agente cooperador a la descontaminación, y reforzando así su función asistencial. Con la venta online de parafarmacia, se produce una reducción de movimientos de pacientes y de mensajería, a través de este proceso de entrega, este modelo de dispensación se vuelve mucho más sostenible gracias a las cortas distancias que permiten medios de transporte eléctricos y urbanos. 

¿Supone mucha carga de trabajo? ¿Hay productos que no se pueden vender? 

Uno de los principales problemas a la hora de introducir este canal en la farmacia comunitaria es la carga de trabajo que suele asociarse a la hora de gestionar esos envíos o mantenimiento de páginas web. 

En este caso, la farmacia no tiene que realizar inversiones en diseño web o en campañas de marketing digital. Este sistema se conecta de forma interna y automatizada gracias a la tecnología y gestión realizada por LUDA Partners, quienes realizan todo el proceso. Cuando el sistema se conecta a tu farmacia y entra un nuevo pedido, la farmacia solo tiene que aceptarlo, preparar el producto y entregárselo al repartidor que acude a recogerlo en unos minutos. Por lo que no para en absoluto el trabajo y ritmo diario en la farmacia. 

En cuanto a las restricciones de catálogo, la normativa en España permite la venta de productos de parafarmacia (autocuidado, nutrición infantil, higiene, salud sexual, etc.). Los medicamentos quedan excluidos de este canal de entrega. La venta online de medicamentos OTC también es posible mientras esté vinculada a las páginas web oficiales de las farmacias que cuenten con el sello Distafarma y bajo un estricto protocolo de atención farmacéutica.

10 mitos del Quick Commerce en farmacia

1.El quick commerce solo sirve para cubrir urgencias. 

La realidad es que los datos demuestran que se ha consolidado como un hábito de consumo recurrente. Categorías como la alimentación infantil o los productos de botiquín se compran a menudo por aspectos como la conveniencia o el ahorro de tiempo en el día a día. 

2. Los clientes solo buscan ahorrarse costes.

La realidad es que el usuario prioriza la inmediatez y la comodidad. Los pedidos se realizan a precio de venta al público (PVP) establecido por la propia farmacia y protegiendo el margen comercial. 

3. Solo se venden preservativos o test de embarazos.

La realidad es que la categoría de salud sexual es una de las que más se demandan, sin embargo, el análisis de ventas online de parafarmacia 2025 de LUDA Partners sitúa a los productos de Botiquín y Otros en primer lugar, seguidos por Bebés y Mamás y soluciones para la Tos, Resfriado y Gripe. Además la demanda también registra 17 categorías diferentes, demostrando variedad en las necesidades de los usuarios. 

4. Las plataformas de quick commerce fomentan la competencia entre farmacias vecinas

Este modelo es un modelo de asignación inteligente y de proximidad que hace justo lo contrario: los pedidos se asignan automáticamente por geolocalización a la farmacia más cercana que dispone del producto. Esto evita la presión competitiva por precios y las áreas de cada botica. 

5. Se pierde el control sanitario y la garantía del producto

El producto nunca sale del canal farmacéutico hasta que el repartidor lo recoge en el local y posteriormente hasta la ubicación del usuario.

6. El ticket medio es bajo para que sea rentable para la farmacia

Durante el último año analizado, el ticket medio de farmacias que ya venden a través de este canal sus productos de parafarmacia, experimentó un crecimiento sostenido por encima de los 20€ por transacción. A través del III Informe de venta online de parafarmacia publicado por LUDA Partners puedes ver estos resultados reales. 

7. Es un canal que solo utiliza el público joven

Aunque el teléfono móvil es el dispositivo más utilizado por los compradores en el entorno online, el perfil de los usuarios de quick commerce incluye a familias de mediana edad, profesionales con falta de tiempo, y personas que por situaciones puntuales de salud o movilidad que necesitan recibir el producto en casa y en el menor tiempo posible. 

8. Si no tengo una web propia bien posicionada, no tendré visibilidad

La farmacia puede aprovechar directamente el tráfico, la visibilidad o incluso las promociones de las aplicaciones de quick commerce para recibir ventas desde el primer día. 

9. Vender online ahuyenta al cliente físico de toda la vida

La realidad es que el canal digital no sustituye a la farmacia tradicional ni empeora el valor asistencial ofrecido, sino que actúa como una extensión, tal y como comentamos anteriormente. Ofrecer estas opciones permite retener a este cliente habitual cuando no puede desplazarse, y al mismo tiempo, posiciona a tu farmacia en el radar de nuevos usuarios digitales de tu barrio que terminarán conociendo la ubicación física de tu botica. 

10. Es un canal que no es verdaderamente rentable para la farmacia

La evolución del sector demuestra una clara tendencia al alza. El volumen de negocio y PVP dispensado por las farmacias a través de este canal registraron incrementos año tras año y diversificando nuevas categorías con también fuertes crecimientos en áreas como la ortopedia o la cosmética. 

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