¿Qué está pasando con el Nolotil y por qué se plantea su prohibición?

¿Qué está pasando con el Nolotil y por qué se plantea su prohibición?

Es posible que los que lean este artículo, al igual que muchos españoles, tengan una o varias cajas de este medicamento en su botiquín y hayan escuchado sobre la reciente controversia de prohibir el Nolotil en España.

Ahora, la preocupación surge al preguntarse si este medicamento es peligroso y deberían desecharlo o qué está sucediendo exactamente. Por eso, este artículo se dedica a explicar qué es el Nolotil, por qué algunos países consideran su prohibición y cuál es el destino de este fármaco que ha demostrado su eficacia para mitigar dolores intensos y reducir la fiebre.

¿Qué es el Nolotil y cómo funciona?

El Nolotil es un fármaco cuyo principio activo es el Metamizol y se utiliza ampliamente como analgésico y antipirético en diversos países. Este medicamento, clasificado como un antiinflamatorio no esteroideo (AINE), igual que el ibuprofeno, se emplea para aliviar dolores de diverso carácter, desde aquellos moderados hasta los más intensos, como los postoperatorios, cólicos y migrañas entre otros.

El funcionamiento del Nolotil (Metamizol) radica en su capacidad para bloquear la síntesis de prostaglandinas, unas sustancias químicas presentes en el cuerpo que están asociadas con la generación del dolor y la regulación de la fiebre.

Las prostaglandinas son producidas en respuesta a diversas condiciones, como lesiones, inflamaciones o la presencia de agentes patógenos, desempeñando un papel crucial en la señalización del dolor y la respuesta del cuerpo a la temperatura.

El Metamizol actúa, por tanto, inhibiendo la acción de la enzima ciclooxigenasa, lo que reduce la producción de prostaglandinas. Al hacerlo, este fármaco contribuye a disminuir la percepción del dolor y a bajar la fiebre, proporcionando alivio a quienes lo utilizan para tratar diferentes tipos de malestares. No olvidemos que la fiebre es un mecanismo “natural” del organismo para defenderse de determinadas situaciones y solo se deben usar fármacos para bajarla cuando esta supera 37,9 a 38 grados centígrados.

Su eficacia y potencia como analgésico han sido ampliamente reconocidas, aunque se ha planteado su seguridad en relación con posibles efectos adversos (cosa que se hace por todas las agencias reguladoras de manera permanente con todos los fármacos, incluso una vez que son aprobados), lo que ha llevado a algunos países a considerar restricciones en su uso o incluso su prohibición como Reino Unido, debido a la especial predisposición que parece haber en la población del centro y norte europeos a padecer “agranulocitosis”. 

Efectos secundarios del Nolotil

Como cualquier fármaco, el uso del Nolotil puede provocar efectos adversos. Por esta razón, es importante buscar orientación farmacéutica para identificar señales que puedan ser motivo de preocupación. 

  • Efectos frecuentes (1 de cada 10 personas): incluye la hipotensión, una disminución de la presión arterial que puede provocar mareos o debilidad. 
  • Efectos poco frecuentes (1 de cada 100 personas): entre estos se encuentran las erupciones y las reacciones en la piel. Estas manifestaciones cutáneas, aunque menos habituales, pueden variar en su presentación, desde eritema hasta aparición de habones.
  • Efectos raros (1 de cada 1.000 personas): incluyen reacciones alérgicas agudas que pueden manifestarse durante o después de la administración del medicamento. La aparición de necrólisis epidérmica tóxica o síndrome de Stevens-Johnson, caracterizados por la formación de vesículas o ampollas en la piel, así como la agranulocitosis (disminución severa de glóbulos blancos) o la trombocitopenia (disminución de plaquetas), son preocupaciones graves y requieren atención médica inmediata.
  • Efectos muy raros (1 de cada 10.000 personas): se encuentran complicaciones graves como sepsis, anemia aplásica, pancitopenia y shock anafiláctico.
  • Frecuencia no conocida: estos incluyen síndrome de Kounis, hemorragias gastrointestinales, cromaturia, inflamación hepática y reacciones cutáneas graves. 

El seguimiento cercano de los efectos secundarios es fundamental al utilizar Nolotil y la comunicación regular con un profesional de la salud, como el farmacéutico, puede ayudar a abordar y gestionar estos riesgos potenciales.

Es importante recordar que el uso de Nolotil está restringido a la prescripción médica. Antes de iniciar cualquier tratamiento con Metamizol, los pacientes deben buscar orientación de su farmacéutico, evitando la automedicación.

De esta manera, el profesional puede proporcionar las pautas necesarias y verificar posibles interacciones con otros medicamentos.

La prohibición del Nolotil en el Reino Unido y otros países

El Metamizol, conocido como Nolotil, fue prohibido en el Reino Unido en el año 1979 por su vinculación con un efecto secundario grave: la agranulocitosis. Este efecto conlleva una reducción crítica en los glóbulos blancos, particularmente los granulocitos, que son cruciales para la defensa contra infecciones en el organismo.

La determinación de vetar el Nolotil surgió tras una evaluación del Comité de Seguridad de Medicamentos del Reino Unido, que concluyó que los riesgos vinculados a la agranulocitosis superaban los beneficios terapéuticos del fármaco. Esta reacción adversa, aunque rara, puede ser extremadamente grave, ya que la reducción en los glóbulos blancos puede facilitar el desarrollo de infecciones severas y potencialmente mortales.

Lo preocupante de esta reacción es que parece manifestarse con mayor frecuencia en ciertas poblaciones, como las originarias del Reino Unido, Irlanda y Escandinavia. Aunque aún no se ha identificado completamente el mecanismo preciso que desencadena esta respuesta, se cree que podría estar relacionado con ciertas variantes genéticas.

Por ello, el riesgo de la agranulocitosis asociado con el Nolotil ha llevado a que otros países, además del Reino Unido, restrinjan o prohíban su uso, incluyendo a Estados Unidos, Australia y la India. 

Nolotil en España

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), responsable de evaluar la seguridad y eficacia de los medicamentos, concluyó que el Nolotil es seguro y presenta un balance favorable en su uso para los pacientes, pero debe usarse con precaución en ciertos grupos poblacionales y como fármaco de segunda elección en casos como pirosis (fiebre).

La agranulocitosis, considerada un efecto secundario «muy raro» con una incidencia de 1 de cada 10.000 pacientes, ha sido motivo de controversia en torno al Nolotil, especialmente al observarse una mayor frecuencia en ciudadanos británicos y de países del norte de Europa.

La ADAF, una asociación de pacientes británicos, ha demandado al sistema sanitario español debido a posibles efectos adversos causados por el Nolotil o su forma genérica , el Metamizol, entre ciudadanos británicos durante su estancia en el país. Según la denuncia, en los últimos 27 años se han registrado 170 casos sospechosos de efectos secundarios, algunos con consecuencias potencialmente fatales.

A pesar de estas demandas, la AEMPS sostiene que el uso del Nolotil sigue siendo seguro. En España se dispensan anualmente unas 22 millones de cajas de este medicamento, y no se han reportado efectos secundarios que indiquen un balance desfavorable entre riesgos y beneficios que haya llevado a su prohibición. 

En resumen, el Nolotil, un medicamento sujeto a prescripción médica, ha demostrado su eficacia, pero como cualquier otro fármaco, conlleva riesgos de efectos secundarios graves y puede usarse de manera segura si se siguen las recomendaciones específicas que hemos descrito. Especialmente, se ha observado una mayor incidencia de estos efectos en ciertos grupos de población, como los ciudadanos ingleses. Por tanto, es crucial que tanto los pacientes, como los profesionales médicos y farmacéuticos, sean conocedores de las recomendaciones sanitarias relacionadas con el uso del Nolotil.