Saxenda, ¿qué es y para qué sirve?

Saxenda, ¿qué es y para qué sirve?

Muchas son las personas que, últimamente, han escuchado hablar de medicamentos adelgazantes para tratar la obesidad, pero desconocen qué es Saxenda con exactitud. Por ello, dedicamos este artículo a resolver las preguntas más frecuentes que se hacen los pacientes respecto a este medicamento: ¿cuál es su propósito y qué efectos secundarios tiene?  o ¿cuánto cuesta?, entre otras muchas cuestiones.

Los tratamientos para la pérdida de peso y la obesidad son numerosos. Sin embargo, en los últimos años, la marca Saxenda ha ganado mucha popularidad, despertando el interés de las personas que buscan reducir su masa corporal evitando el efecto rebote.

¿Qué es Saxenda?

Saxenda es un medicamento de dispensación bajo prescripción médica, administrado mediante inyecciones subcutáneas, cuyo principio activo es la liraglutida.

Se trata de un análogo de la hormona que se libera en respuesta a la ingesta de alimentos, que sirve para regular el apetito, eliminar el sentimiento de saciedad y equilibrar el azúcar en la sangre. 

Así pues, con un plan integral, los pacientes pueden llegar a perder un 10% de su peso inicial en el periodo de un año, siempre que se haga bajo supervisión médica y contando con el seguimiento y asesoramiento farmacéutico, pues de lo contrario puede provocar importantes reacciones adversas.

¿Para qué sirve Saxenda?

Saxenda, que es el nombre de la marca comercial, se utiliza para tratar diversas condiciones médicas, aunque fue diseñado originalmente para tratar la diabetes

Sin embargo, se ha descubierto, con posterioridad, su eficacia para la pérdida de peso, igual que pasó con Ozempic. Por ello, actualmente esta medicación puede tener diferentes usos: 

  • Diabetes: Saxenda se receta en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 que se caracteriza por producir niveles de glucosa altos en la sangre. Esta medicación estimula la producción de insulina y reduce la glucosa, ayudando a nivelar el azúcar.
  • Sobrepeso y obesidad: estas patologías, que implican tener un índice de masa corporal (IMC) de veintisiete o más, pueden suponer riesgos para la salud del paciente. Por este motivo, son tratadas con planes integrales que incluyen medicación para ayudar al paciente a reducir el apetito, como es el caso de Saxenda. 

Efectos secundarios del tratamiento con Saxenda

Como sucede con otros medicamentos, Saxenda puede tener efectos adversos. Algunos de los efectos secundarios más comunes incluyen náuseas, diarrea, vómitos, dolor de cabeza y malestar estomacal. En general, suelen ser leves y desaparecen al poco tiempo. Sin embargo, es importante comentar esta situación con un médico o farmacéutico si aparecen, persisten o empeoran.

En casos menos frecuentes, Saxenda puede causar efectos no deseados más graves, como pancreatitis (muy poco frecuente), colecistitis, deshidratación y reacciones alérgicas. Si el paciente experimenta síntomas como dolor abdominal intenso, ictericia, fiebre persistente o dificultad para respirar, se debe buscar atención médica inmediata. 

Por ello, es importante consultar con su médico antes de iniciar el tratamiento, pues deberá evaluar los posibles beneficios y riesgos asociados a la situación clínica del paciente e informarle de los posibles efectos secundarios de Saxenda a medio y largo plazo.

Precio de Saxenda

El precio de este medicamento, de los laboratorios Novo Nordisk, puede variar dependiendo del país. En España, el tratamiento con Saxenda tiene un coste más elevado por no estar financiado por la Seguridad Social.

El PVP del envase de tres plumas de Saxenda en las farmacias es de 185,81 €, y de 283,05 €, el de cinco. Estas cifras permiten calcular el gasto económico mensual del paciente, al situar el precio del mg de Saxenda en 3,14 €. 

  • Primer mes: las primeras cuatro semanas el paciente irá incrementando la dosis de Saxenda, finalizando el mes con 42 mg inyectados, lo que supone un coste de 131,88 € (3,14 € x 42 mg).
  • Resto de meses: a partir de la quinta semana la dosis será de 3 mg diarios, es decir, unos 90 mg mensuales, cuyo valor asciende a 282,6 €.
  • Coste total de un año de tratamiento: partiendo de los valores anteriores se puede decir que el tratamiento con Saxenda durante un año tiene un precio de 3.240,48 €. 

Desabastecimiento de Saxenda, ¿qué está pasando?

Sin embargo, el alto coste no parece evitar la escasez de este medicamento, pues ya a principios de año, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) empezó a registrar problemas de abastecimiento en una de sus presentaciones.

Según algunos profesionales de la salud, el desabastecimiento de Saxenda puede atribuirse a un aumento significativo de la demanda, que supera la capacidad de producción y distribución del medicamento. 

Asimismo, esta demanda creciente ha sido atribuida al desabastecimiento del Ozempic, un tratamiento más barato que comparte principio activo con Saxenda. 

¿Dónde puedo encontrar Saxenda?

Si necesitas comprar Saxenda, u otra medicación, y no la encuentras, existe la posibilidad de que preguntes, en tu farmacia habitual, por la herramienta de LUDA. Este software permite al farmacéutico encontrar la farmacia más cercana con el medicamento disponible. De esta manera, evitarás la frustración de visitar varias boticas en busca del producto que necesitas. 

Esta solución está disponible en más de 3.300 boticas de toda España y ya ha ayudado a más de 150.000 pacientes a encontrar sus medicamentos desabastecidos.

Si tu farmacéutico aún no conoce LUDA, te animamos a que le recomiendes esta herramienta y le hables del proyecto. Así, adhiriéndose a la Red Digital de farmacias, podrá ayudar a todos sus pacientes, incluyéndote a ti, a encontrar los medicamentos de la forma más rápida y sin ningún coste. 

En resumen, Saxenda es un medicamento sujeto a prescripción médica, con un alto precio, utilizado principalmente en el tratamiento de la obesidad, pues ayuda a las personas a perder peso y mantenerlo en el tiempo. 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que, como cualquier medicación, su uso puede conllevar riesgos. Por ello, es fundamental hablar con tu farmacéutico  para informarte de las opciones de tratamiento adecuadas.